Negativismo y desobediencia

Descripción y síntomas
A veces la desobediencia va acompañada de conductas agresivas (peleas) y en otros casos las acciones son más pasivas, como ignorar las instrucciones recibidas por los adultos, siendo en ambos casos el factor común la oposición a las normas e instrucciones establecidas por los padres y adultos en general.

Tratamiento
El programa de intervención persigue como último objetivo el aprendizaje y el establecimiento de relaciones contingenciales, de forma que se establezcan comportamientos más adaptativos.

El programa de intervención modular no se centra sólo en el niño, sino que se extiende a su medio, con lo que se trabaja sobre las funciones de estímulo y las de respuesta, facilitando, por tanto, el cambio conductual del sujeto y de su ambiente dentro de un esquema interconductual.

La intervención se ejecuta en tres dimensiones:
· La primera dimensión se refiere a las conductas del niño, se realiza una evaluación de criterios que van, progresiva y sistemáticamente, desde las conductas básicas necesarias e imprescindibles en todo el proceso de aprendizaje, hasta los repertorios comportamentales específicos del problema objeto de la intervención.

· La segunda dimensión se refiere al comportamiento de los padres, en cuanto a que los padres son los principales agentes de control social, administradores de contingencias y reguladores del ambiente del niño, sin descartar la posibilidad de extender el análisis a otros agentes del contexto (abuelos, hermanos, maestros) es decir a todos los que puedan estar en relación directa con el comportamiento del niño.

· La tercera dimensión se establece a partir de la interacción niño-ambiente.

Negativismo y desobediencia